Masones

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VII. ACCION DE LAS AUTORIDADES DEL ESTADO Y DE LA IGLESIA

Bastante curiosamente, el primer soberano que se unió y protegió a la Francmasonería fue el Emperador católico alemán Francisco I, fundador de la línea real de Austria, mientras que las primeras medidas contra la Francmasonería fueron tomadas por Gobiernos Protestantes: Holanda, 1735; Suecia y Ginebra, 1738; Zurich, 1740; Berna, 1745. En España Portugal e Italia, medidas contra la Masonería fueron tomadas después de 1738. En Bavaria la Francmasonería se prohibió en 1784 y 1785; en Austria 1795; en Baden 1813; en Rusia 1822. Desde 1847 se ha tolerado en Baden, desde 1850 en Bavaria, desde 1868 en Hungría y España. En Austria la Francmasonería se prohibió porque, tal como la Corte Superior de la Administración correctamente declaró el 23 de enero de 1905, una asociación Masónica, aunque establecida de acuerdo con la ley, "sería un miembro de una gran organización (internacional) (en realidad regida por los 'Antiguos Cargos', etc. según los principios generales y objetivos Masónicos), cuyos verdaderos reglamentos se mantendrían ocultos de las autoridades civiles, de manera que no se puede controlar la actividad de los miembros". [210] De hecho se da por sentado que los masones Austro-húngaros, cualesquiera que fueran los estatutos que pudieran presentar al Gobierno austríaco para obtener su autorización, continuarían de hecho a tener al Gran Oriente francés como su verdadero modelo, y a los Hermanos Kossuth, Garibaldi, y Mazzini como los héroes, que se esforzarían de imitar. El decreto Prusiano de 1798 prohibió la Francmasonería en general, exceptuando las tres antiguas Grandes Logias Prusianas que el protectorado sometía a un estricto control por el Gobierno. Este decreto, aunque jurídicamente abrogado por el decreto del 6 de abril de 1848, prácticamente, según una decisión de la Suprema Corte del 22 de abril de 1893, debido a una interpretación errónea de los órganos de la administración, permaneció en vigor hasta 1893. De igual manera, en Inglaterra se aprobó una Acta del Parlamento, el 12 de julio de 1798, para la "supresión más eficaz de las sociedades establecidas para sediciones y propósitos traicioneros y para evitar traiciones y prácticas sediciosas". Por esta Acta las asociaciones y reuniones Masónicas en general fueron prohibidas, y sólo las Logias existentes el 12 de julio de 1798, y regidas según las antiguas reglas de la Masonería del reino fueron toleradas, a condición de que dos representantes de la Logia debiesen tomar el juramento, delante de los magistrados, de que la Logia existía y era regida tal como el Acto ordenaba. [211] Durante el período 1827-34, se tomaron medidas en contra de la Francmasonería en algunos de los Estados Unidos de América. Acerca de los países europeos se puede declarar que, todos aquellos Gobiernos que no se habían originado en el movimiento revolucionario, se esforzaron por protegerse en contra de las sociedades secretas Masónicas.

La acción de la Iglesia esta resumida en las declaraciones papales en contra de la Francmasonería desde 1738, las más importantes de las cuales son:

Clemente XII, Const. "In Eminenti", 28 abril, 1738;

Benedicto XIV, "Providas", 18 mayo, 1751;

Pío VII, "Ecclesiam", 13 septiembre, 1821;

León XII, "Quo graviora", 13 marzo, 1825;

Pío VIII, Encycl. "Traditi", 21 mayo, 1829;

Gregorio XVI, "Mirari", 15 agosto, 1832;

Pío IX, Encycl. "Qui pluribus", 9 noviembre, 1846;

Pío IX, Alloc. "Quibus quantisque malis", 20 abril, 1849;

Pío IX, Encycl. "Quanta cura", 8 diciembre, 1864;

Pío IX, Alloc. "Multiplices inter", 25 septiembre, 1865;

Pío IX, Const. "Apostolicæ Sedis", 12 octubre, 1869;

Pío IX, Encycl. "Etsi multa", 21 noviembre, 1873;

León XIII, Encycl. "Humanum genus", 20 abril, 1884;

León XIII, "Præclara", 20 junio, 1894;

León XIII, "Annum ingressi", 18 marzo, 1902 (en contra de la Francmasonería italiana);

León XIII, Encycl. "Etsí nos", 15 febrero, 1882;

León XIII, "Ab Apostolici", 15 octubre, 1890.

Estas declaraciones pontificales de la primera a la ultima están en completa armonía, las últimas reafirman las primeras con los desarrollos exigidos por el crecimiento de la Francmasonería y otras sociedades secretas.

Clemente XII con precisión indica las razones principales por las cuales las asociaciones Masónicas, según los puntos de vista católico, cristiano, moral, político y social, deben ser condenadas. Estas razones son:

El peculiar, "no-sectario" (en verdad, anticatólico y anticristiano) carácter naturalista de la Francmasonería, por el que teórica y prácticamente menoscaba la fe católica y cristiana, primero en sus miembros y a través de ellos en el resto de la sociedad, crea indiferencia religiosa y desprecio por la ortodoxia y la autoridad eclesiástica.

El secreto inescrutable y el engañoso siempre cambiante disfraz de la asociación Masónica y de su "obra", por la que "hombres de esta especie entran como ladrones dentro de la casa y como zorros maniobran para desarraigar el viñedo", "pervirtiendo el corazon de los humildes", arruinando su bienestar espiritual y temporal.

Los votos de secreto y de fidelidad a la Masonería y a la obra Masónica, que no pueden ser justificados en su propósito, su objeto, o su forma, y no pueden, por consiguiente, causar ninguna obligación. Los juramentos son condenables, porque el propósito y objeto de la Masonería son "perversos" y censurables, y el aspirante, en la mayoría de los casos, ignora la importancia o la magnitud de la obligación que él toma. Además los "secretos" ritualisticos y doctrinales que son el objeto principal de la obligación, según las autoridades Masónicas superiores, o son naderías o ya no existen. [212] En ambos casos el juramento es un abuso condenable. Incluso las maneras de reconocimiento Masónico, que se presentan como el principal y único "secreto" indispensable de la Masonería, están publicadas en muchos libros impresos. En consecuencia, los verdaderos "secretos" de la Masonería, si tales hay, pueden sólo ser las conspiraciones políticas o anti-religiosas como los complotes de las Grandes Logias en los países latinos. Pero tales secretos, condenados, al menos teóricamente, por los mismos masones angloamericanos, no harían el juramento u obligación sino más inmoral y por consiguiente nulo e inválido. Por eso en todo aspecto, los juramentos Masónicos no son sólo sacrílegos sino también un abuso contrario al orden público que requiere de juramentos y compromisos solemnes como el principal medio para mantener la veracidad y la lealtad en el Estado y en la sociedad humana, y que, por tanto, no deben ser envilecidos ni caricaturizados. En la Masonería se degrada el juramento aun más por su forma que incluye las penalidades más atroces, por la "violación de obligaciones" que ni siquiera existen; una "violación" que, en verdad sería y en muchos casos es, un deber imperioso.

El peligro que tales sociedades representan para la seguridad y la "tranquilidad del Estado" y para "la salud espiritual de las almas", y por tanto su incompatibilidad con las leyes civil y canónica. Porque aun admitiendo que algunas asociaciones Masónicas no persiguieran ningún propósito contrario a la religión y al orden público, serían sin embargo contrarias al orden público, porque por su misma existencia como sociedades secretas basadas en los principios Masónicos, alientan y promueve la fundación de otras sociedades secretas muy peligrosas y hacen difícil, si no imposible, la acción eficaz de las autoridades civiles y eclesiásticas en contra de ellas.

De los otros decretos papales sólo algunas declaraciones características requieren el ser mencionadas. Benedicto XIV apela con la mayor urgencia a los príncipes católicos y a los poderes civiles para obtener su ayuda en la lucha contra la Francmasonería. Pío VII condena la sociedad secreta de los Carbonari que, si no un vástago, es "seguramente una imitación de la sociedad Masónica" y, como tal, ya incluida en la condenación emitida contra ella. León XII deplora el hecho de que los poderes civiles no hayan tomado en cuenta los primeros decretos papales y, en consecuencia, que de las antiguas sociedades Masónicas hayan surgido sectas aun más peligrosas. Entre ellas la "Universitaria" se menciona como la más perniciosa. "Se debe considerar cierto", dice el papa, "que estas sociedades secretas están enlazadas por el vínculo de los mismos propósitos criminales". Gregorio XVI de la misma manera declara que las desgracias de la época son principalmente debidas a la conspiración de las sociedades secretas, y como León XII, deplora la indiferencia religiosa y las falsas ideas de tolerancia propagadas por las sociedades secretas. Pío IX [213] describe la Francmasonería como una organización insidiosa, fraudulenta y perversa perjudicial para la religión y la sociedad; y condena nuevamente "esta Masónica y otras sociedades semejantes, que difieren sólo en apariencia, y que se unen constante y abiertamente o en secreto complot contra la Iglesia o la autoridad legal". León XIII (1884) dice: "Hay varias sectas, que aunque difieren en nombre, rito, forma y origen, están sin embargo tan unidas por una comunidad de propósitos y por la similitud de sus principales principios que no son verdaderamente mas que una con la secta Masónica, que es una clase de centro, de donde todas ellas proceden y adonde todas ellas regresaran". El propósito final de la Francmasonería es "el derrocamiento de todo el orden religioso, político y social basado en las instituciones cristianas y el establecimiento de un nuevo estado de cosas según sus propias ideas y basado en sus principios y leyes de Naturalismo puro".

En vista de estas varias razones a los católicos, desde 1738, les está, bajo pena de excomunión incurrida ipso facto y reservada al papa, estrictamente prohibido entrar o promover de cualquier manera las sociedades Masónicas. La ley ahora en vigor [214] pronuncia la excomunión en "aquellos que entran en las sectas Masónicas o del Carbonarias u otras del mismo tipo, que, abiertamente o en secreto, complotan en contra de la Iglesia o autoridad legal y aquellos que de cualquier manera favorisan estas sectas o no denuncia a sus jefes y miembros principales". Bajo este encabezado se debe también hacer mención de la "Instrucción Práctica de la Congregación de la Inquisición del 7 de mayo de 1884 [215] y de los decretos de los Concilios Provinciales de Baltimore, 1840; Nueva Orleans, 1856; Quebec, 1851, 1868; del primer Consejo de las Colonias inglesas, 1854; y particularmente de los Concilios Plenarios de Baltimore, 1866 y 1884. [216] Estos documentos se refieren principalmente a la aplicación de los decretos papales según la condición peculiar de las provincias eclesiásticas respectivas. El Tercer Consejo de Baltimore, n. 254 sig., expone el método de determinar si si o no una sociedad se debe considerar como incluida en la condenación papal de la Francmasonería. En esto reserva la decisión final a una comisión que consta de todos los arzobispos de las provincias eclesiásticas representadas en el concilio, y, si no puede llegar a una conclusión unánime, refiere a la Santa Sede.

Estos decretos papales y censuras en contra de la Francmasonería han sido frecuentemente la ocasión de cargos erróneos e injustos. La excomunión se interpretó como una "imprecación" que maldijo a todos los francmasones y los condenó a la perdición. En verdad, una excomunión es simplemente una pena eclesiástica, por la que los miembros de la Iglesia deben ser disuadidos de cometer acciones que son criminales según la ley eclesiástica. El papa y los obispos, por consiguiente, como fieles pastores del rebaño de Cristo, no puede sino condenar a la Francmasonería. Traicionarían, como Clemente XII declaró, sus deberes más sagrados, si no se opusieran con todo su poder a la propagación insidiosa y a la actividad de tales sociedades en los países católicos o con respecto a los católicos en los países mixtos y protestantes. La Francmasonería promueve sistemáticamente la indiferencia religiosa y socava las verdaderas Fe y vida, i.e., cristianas ortodoxas y católicas. La Francmasonería es esencialmente Naturalismo y, en consecuencia, opuesta a todo supernaturalismo. Acerca de algunas acusaciones particulares de León XIII (1884) desafiadas por los francmasones, ej., el carácter ateo de la Francmasonería, se debe observar, que el papa considera la actividad de las sociedades Masónicas y similares en su totalidad, aplicándoles el término que designa a la mayor parte de estas sociedades y entre los Cuerpos Masónicos aquellos, que promueven los así llamados "anticlericales", en realidad irreligiosos y revolucionarios, principios de la Francmasonería lógicamente a sus ultimas consecuencias y así, en verdad, son, tal como eran, los fortines avanzados y portaestandartes del total e inmenso ejército anticatólico y anti-papal en la guerra mundial espiritual de nuestra época. En este sentido también el papa, de acuerdo con una visión bíblica y evangélica fundamental desarrollada por San Agustín en su "De civitate Dei", así como el poeta Masónico Carducci en su "Himno a Satanás", considera a Satanás como el jefe supremo espiritual de este ejército hostil. De esta manera, León XIII (1884) explícitamente declara:

Lo que decimos, debe ser entendido de la secta Masónica en la acepción universal del término, ya que incluye a todas las sociedades aparentadas y asociadas, pero no de las personas que son miembros. Puede haber personas entre estos, y no pocos, que, aunque no libres de la culpa de haberse comprometido ellos mismos en tales asociaciones, no son ellos mismos cómplices en sus actos criminales ni están enterados del objetivo final que estas asociaciones se esfuerzan por obtener. De la misma manera, es quizás posible que, algunos de los varios Cuerpos de la asociación, no aprueben de ninguna manera ciertas conclusiones extremas, que aceptarían consistentemente como consecuencia necesaria de los principios generales comunes a todos, si no fueran disuadidos por el carácter depravado de las conclusiones.

"La federación Masónica se debe juzgar no tanto por los actos y cosas que ha llevado a cabo, sino por la totalidad de sus principios y propósitos".

NOTAS

[1] The Freemason's Chronicle [La Crónica de La francmasonería], 1908, I, 283, se le referencia frecuentemente en este artículo como Chr.

[2] Concise Hist. [Breve Hist]., 109, 122.

[3] Gould, "Hist.", I, 378, 379, 410; II, 153 sigs. siguientes

[4] A. Q. C., VIII, 35. 155 sig.; Boos, 104 [sigs.

[5] A. Q. C., X, 10-30; IX, 167.

[6] A. Q. C., XI, 166-168.

[7] Vorgeschichte, I, 1909, 42-58.

[8] A. Q. C., X, 20-22.

[9] Gould, Concise History [Breve Historia], 166 sig.

[10] Simbolismo de la Francmasonería, 1869, 303.

[11] 1900, I, 320 sig.

[12] "Transacciones de la Logia Ars Quatuor Coronatorum", XI (Londres, 1898), 64.

[13] Enciclopedia, 296.

[14] Chr., 1890, II, 145.

[15] Donnelly, "Atlantis el Mundo Antediluviano".

[16] Oliver, I, 20, sig.

[17] Chr., 1880, I, 148; II, 139; 1884, II, 130; Gruber, 5, 122-128.

[18] Ver, por ejemplo, "The Voice" de Chicago, Chr., 1885, I, 226.

[19] Ritual inglés, 1908, casi idéntico a otros rituales inglés, irlandés, escocés, y americano.

[20] Ver Gould, "Hist.", I, 408, 473, etc.

[21] "Handbuch", 3ra ed., I, 321; Begemann, "Vorgeschichte, etc."., 1909, I, 1 sigs.

[22] Historia, II, 2, 121.

[23] A. Q. C., X, 128.

[24] Enciclopedia, 296 sig.

[25] 3, 17-39.

[26] Chr., 1878, I, 187, 194 sigs.

[27] Mackey, "Jurisprudencia", 17-39; Chr., 1878, I, 194 sigs.; 1888, I, 11).

[28] Fischer, I, 14 sig.; Groddeck, 1 sigs., 91 sigs.; "Handbuch", 3ra ed., II, 154.

[29] Gran Logia Ms. No. 1, Gould, "Breve Historia", 236; Thorp, Ms. 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson Ms. 1729-39 A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Cargos Antiguos".

[30] Groddeck; "Handbuch", 3ra ed., I, 466 sigs.

[31] Oliver, "Ruina", I, 96; 332.

[32] Chr., 1876, I, 113.

[33] también ver Chr., 1878, I, 180; 1884, II, 38; etc., Gould, "Hist. Breve", 289 sig.

[34] Lexicon, 42.

[35] Kunsturkunden, 1810, I, 525.

[36] Begemann, "Vorgeschichte", II, 1910, 127 sig., 137 sig.

[37] Calcott, "Una Disquisition Cándido, etc.", 1769; Oliver, "Ruinas", II, 301.

[38] Gould, "Historia", II, 400.

[39] Calcott; Oliver, ibid., II, 301-303.

[40] "Signo.", 1904, 45 sig.., 54; Gruber (5), 49 sigs.; Idem (4), 23 sig.

[41] Findel, "Die Schule der Hierarchie, etc."., 1870, 15 sigs.; Schiffmann, "Die Entstehung der Rittergrade", 1882, 85, 92, 95 sig.

[42] Bulletin du Grand Orient de France, 1877, 236-50.

[43] "Intern. Bull"., Berne, 1908, No. 2.

[44] Chr., 1878, I, 161.

[45] 3ra ed., II, 231.

[46] Chr., 1890, I, 243.

[47] Acacia, 1907, I, 48.

[48] Sign., 1907, 133 sig.

[49] Sign., 1905, 54.

[50] Chr., 1878, I, 134.

[51] Morales y Dogma, 643 sigs.

[52] 3ra ed., II, 200.

[53] Sign., 1905, 27.

[54] Rivista, 1909, 44.

[55] Gould, "Historia", II, 284 sig.

[56] Historia Breve, 309.

[57] A. Q. C., X, 127 sigs.; XI, 47 sigs.; XVI, 27 sigs.

[58] Gould, "Breve Hist., 272; 310- 17.

[59] Ibid., 280.

[60] Ibid., 318.

[61] Handbuch, 3rd ed., I, 24 sigs.; II, 559 sigs.

[62] Chr., 1906, II, 19 sig.; 1884, II, 306.

[63] A. Q. C., XI, 43.

[64] Preston, "Ilustraciones", 296 [seq].

[65] Chr., 1887, II, 313.

[66] Drummond., "Chr"., 1884, II, 227; 1887, I, 163; II, 178; Gould, "Historia Breve", 413.

[67] Prichard, "Masonería Disecada", 1730.

[68] Gould, "Historia Breve", 274 sig., 357 sig.; Boos, 174 sig.

[69] Handbuch, 2nd ed., II, 100.

[70] Abafi, I, 132.

[71] Boos, 170, 183 sigs., 191.

[72] Ver ILLUMINATI, y Boos, 303.

[73] Robertson, "Chr"., 1907, II, 95; ver también Engel, "Gesch. des Illuminatenordens", 1906.

[74] Bauhütte, 1908, 337 sigs.

[75] Sign., 1898, 100; 1901, 63 sigs.; 1902, 39; 1905, 6.

[76] , 292 sig.

[77] Francés Vénérable; German Meister von Stuhl.

[78] Chr., 1885, I, 259.

[79] Chr., 1881, I, 66.

[80] Chr., 1884, II, 196.

[81] Chr., 1885, I, 259), etc., etc.

[82] Gedanken und Erinnerungen, 1898, I, 302 sig.

[83] Solstice, 24 June, 1841, Procès-verb., 62.

[84] 3ra ed., II, 109.

[85] Ver tambien Francmasón, Lond., 1901, 181; Clavel, 288 sigs.; Ragon, "Cours", 164; Herold, 191, no. 10; "Handbuch", 2nd

ed., II, 451 sigs.

[86] E.g., Krause, ibid., 2nd ed., I, 2, 429; Marbach, "Freimaurer-Gelübde", 22-35.

[87] Mackey, "Jurisprudencia", 509.

[88] Thorp, Ms., 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson, Ms. 1900, A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Antiguos Cargos".

[89] Chr., 1875, I, 81.

[90] Jurisprudencia, 510, nota 1.

[91] Chr., 1885, I, 161.

[92] Chr., 1889, II, 58.

[93] Chr., 1883, II, 331.

[94] Mackey, "Jurisprudencia", 232 sig..

[95] Mackey, op. cit., 514 sigs.

[96] París, 1889; Amberes, 1894; La Haya, 1896; París, 1900; Ginebra, 1902; Bruselas, 1904; Roma, planeado para Oct., 1911.

[97] Chr., 1907, II, 119.

[98] Off. Bull., 1885, VII, 29.

[99] Mackey, "Enciclopedia", 1908, 1007 sig.: "Anual de la Masonería Universal", Berna, 1909; "Mas. Libro del Año 1909", Londres; "Kalendar für Freimaurer", Leipzig, 1909.

[100] I, 340.

[101] Chr., 1890, I, 99.

[102] Chr., 1900, II, 3.

[103] A. Q. C., XVI, 28.

[104] Chr., 1902, I, 167.

[105] (1), 105.

[106] (1), 819.

[107] (1), 355.

[108] (3), 128.

[109] (1), 218.

[110] Santuario Intimo I, 311.

[111] Oliver, Hist. Linderos, I, 128.

[112] Oliver, ibid., I, 146, 65; II, 7 sig.

[113] Clavel, Ragnon, etc.

[114] Pike, Mackey, etc.

[115] Pike (1), 771 sig.

[116] (4), 397.

[117] Pike (1), 698 sig., 751, 849; (4), IV, 342 sig..; Mackey, "Simbolismo", 112 [sqq]., 186 [sqq].; también ver Preuss, "Francmasonería americana", 175 [sqq].

[118] Mackey, "Diccionario", s. v. Phallus; Oliver, "Signos", 206-17; V. Longo, La Mass. Specul.

[119] Ritual, I (primer) grado.

[120] Pike (3), 128.

[121] Pike (4), 141.

[122] Pike, ibid., 100 sig.

[123] (1), 291 sig.

[124] Pike (4), III, 81; (1), 291; Ragon, l. c., 76-86.

[125] (4), I, 288 sig.

[126] Ibid., III, 142 sig.

[127] Ibid., III, 146.

[128] Ibid., IV, 474 sig.

[129] Ibid., IV, 478.

[130] Ibid., IV, 476.

[131] Ibid., IV, 547.

[132] "Abogado Masónico" de Indianapolis, Chr., 1900, I, 296.

[133] Chr., 1897, II, 83.

[134] (4), I, 271.

[135] Ibid., I, 280; (1), 516 sig.

[136] Chr., 1878, II, 28.

[137] (4), I, 311.

[138] Ibid., IV, 388 sig.

[139] Ibid, IV, 389 sig.

[140] (1), 849.

[141] Oliver, "Filosofía Teocrática", 355.

[142] Oliver, Hist. Landmarks [Linderos Hist.], I, 11, 21; "Freemasons' Quarterly Rev"., I, 31; Casanova en Ragon, "Rit. 3r

Grado", 35.

[143] Pike (4), III, 68.

[144] Ibid., IV, 470, 479, 488, 520.

[145] Chr., 1880, II, 179.

[146] Ibid., 1892, I, 246. Para críticas semejantes ver Chr., 1880, II, 195; 1875, I, 394.

[147] Gould, "Historia Breve" 419.

[148] Chr., 1893, I, 147.

[149] Chr., 1906, I, 202.

[150] "Nueva Edad", mayo, 1910, 464.

[151] "Acacia", II, 409.

[152] Ver Congrés Intern. de París, 1889, in "Compte rendu du Grand Orient de France", 1889; Browers, "L'action, etc.".; Brück, "Geh. Gesellsch. en Spanien"; "Handbuch"; artículos en distintos países ,etc.

[153] Ver "Rivista", 1909, 76 sigs.; 1908, 394; "Acacia", 1908, II, 36; "Bauhütte", 1909, 143; "La Franc-Maçonnerie démasquée , 1909, 93-96; "Compte rendu du Convent. Du Gr. Or. de France", 21-26 Sept., 1908, 34-38.

[154] Handbuch, 3rd ed., II, 517.

[155] Gruber (5), 6; Ewald, "Loge und Kulturkampf".

[156] Ver Herold, No. 37 y 33 sigs.

[157] también ver Chr., 1889, I, 81 sig..

[158] "Que personne ne bougera plus en France en dehors de nous", "Bull. Gr. Or"., 1890, 500 sig.

[159] Compte-rendu Gr. Or., 1903, Nourrisson, "Les Jacobins", 266-271.

[160] Compte-rendu, 1902, 153.

[161] Compte-rendu Gr. Or. de France, 1902, 381.

[162] "Riv"., 1892, 219; Gruber, "Mazzini", 215 sigs. and passim.

[163] Circular del Gran Oriente de Francia, 2 Abril, 1889.

[164] Ver "Chaîne d'Union", 1889. 134. 212 [sqq]., 248 [sqq]., 291 [sqq].; y los "comptes rendus" oficiales del Congreso Masónico Internacional de París, 16-17 de julio de 1889, y del 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre de 1900, publicados por el Gran Oriente de Francia, y los "Comptes rendus des travaux" oficiales y regulares de este Gran Oriente, 1896-1910, y la "Rivista massonica", 1880-1910.

[165] Ver Internat. Boletín, 1908, 119, 127, 133, 149, 156; 1909, 186.

[166] Chr. 1905, II, 58, 108, 235.

[167] De una carta del Archivista J. Strahan, en Londres, a la Gran Logia de Massachusetts; Ver "The New Age", New York, 1909, I, 177.

[168] Berlín, 10 mayo, 1908; 9 junio, 12 noviembre, 1909; 5, 19 febrero, 1910.

[169] Barcelona, 13 octubre, 1909.

[170] Circular de 14 octubre, 1909; "Franc-Maç. dém"., 1906, 230 sigs.; 1907, 42, 176; 1909. 310. 337 sigs.; 1910, un "Boletín Masónico Internacional", Berne, 1909. 204 sig.

[171] Rivista massonica, 1909, 337 sigs., 423.

[172] Boletín Oficial, septiembre, 1887. 173 sigs.

[173] Chr., 1906, II, 132.

[174] Chr., 1897, II, 148.

[175] Chr., 1888, II, 99.

[176] Chr., 1889, II, 146.

[177] "Keystone", citado en Chr., 1887, II, 355.

[178] Ver Boos, 304-63.

[179] Gruber (6), 141-236.

[180] Boos, 326.

[181] Chr., 1885, I, 85, 1900, II, 71.

[182] Chr., 1889, I, 308.

[183] Chr., 1897, II, 303.

[184] Chr. 1889, II, 257 sig.

[185] Historia Breve, 2.

[186] Ibid., p. xv.

[187] Chr., 1887, II, 340.

[188] Chr., 1887, I, 119.

[189] Chr., 1885, II, 355.

[190] Chr., 1887, II, 49.

[191] Chr., 1875, I , 113.

[192] Chr., 1890, II, 101.

[193] Chr., 1875, I, 113.

[194] Chr., 1887, I, 35.

[195] Chr. 1884, II, 17.

[196] Chr., 1890, II, 347: ver también 1898, I, 83.

[197] "Voice" citado en Chr., 1890, I, 98.

[198] "Voice" en Chr., 1893, I, 130.

[199] "Voice" en Chr., 1890, I, 98.

[200] Chr., 1899, I, 301.

[201] Chr., 1875, I, 81.

[202] Chr., 1875, I, 82.

[203] Chr., 1889, I, 178.

[204] Chr., 1889, II, 94.

[205] "Keystone" de Filadelfia citado por Chr., 1881, I, 414; la "Voice" de Chicago, [ibid]., 277.

[206] "Intern. Bol"., Berne, 1907, 98.

[207] Chr., 1882, I, 410; 1893, I, 185; 1899, II, 34.

[208] Chr., 1892, I, 259.

[209] Pike (4), IV, 547.

[210] Bauhütte, 1905, 60.

[211] Preston, "Ilustraciones de la Masonería", 251 [sqq].

[212] Handbuch, 3rd ed., I, 219.

[213] Alocución, 1865.

[214] Const. "Apostolicæ Sedis", 1869, Cap. ii, n. 24.

[215] "De Secta Massonum" (Acta Sanctæ Sedis, XVIII, 43-47.

[216] Ver "Collect. Lacensis", III, 1875 y "Acta et decr. Concil. plen. Balt. III", 1884.

OTRAS NOTAS. Las siguientes son las abreviaciones de los términos Masónicos utilizados en este artículo: L., Ls., GL, GLs, GO, GOs, Supr. Counc., GGs= Logia, Logias, Grandes Logias, Gran Oriente, Supremo Consejo, Gr. Cuerpos, etc.

Abreviaciones de los más frecuentemente citados libros y revistas: K.= Keystone (Filadelfia). V= "Voice" (de la Masonería), más adelante: "Voz y Revista Masónicas" (Chicago). Chr.= "La Crónica del francmasón" (Londres); A. Q. C.= "Ars Quatuor Coronatorum". Transactions (Londres), la mejor revista científica Masónica; Bauh.= Bauhütte; Sign.= "Signale fur die deutsche Maurerwelt" (Leipzig); Enc., Cycl., Handb.= Enciclopedia, "Allgemeines Handbuch der Freimaurerei" (Manual Universal de Francmasonería) Leipzig. Esta última enciclopedia alemana, en sus tres ediciones, bastante diferentes la una de la otra, pero todas ellas contienen información valiosa y precisa, son consideradas incluso por críticos Masónicos ingleses y americanos (A. Q. C., XI, 1898, 64), y de lejos, como la mejor enciclopedia Masónico nunca publicada.

Clave para números: En el artículo precedente, un número arábigo después del nombre de un autor de varios trabajos indica el trabajo marcado con el mismo número en la bibliografía siguiente. Otros números se deben considerar según las reglas generales seguidas a lo largo de la ENCICLOPEDIA.

BIBLIOGRAFIA. La Crónica del francmasón -The Freemason's Chronicle- (Chr.), de la que se han publicado dos volúmenes cada año en Londres desde 1875, reproduce también en gran medida los artículos principales publicados por los mejores periódicos Masónicos americanos, ofrece el mejor y más autorizado estudio general de la Francmasonería angloamericana. R. FR. GOULD lo describe así: "Un periódico Masónico de primera clase" (Chr.,I,1893, I, 339). El autor del principio Masónico que hemos citado es el difunto ALBERTO PIKE, Gran Comendador de la Madre -[Padre] Supremo Consejo (Charleston, Carolina del Sur--Washington), reconocido como la más gran autoridad en todos los asuntos Masónicos. Según NORTON "el renombrado Hermano PIKE (Chr., 1888, II, 179)generalmente reconocido como la mejor autoridad en jurisprudencia Masónica en América" (Chr., 1876, II, 243). Según el Gran Orador ROBERT (Territorio indio) él "fue el más grande erudito y escritor Masónico de este (XIX) siglo, cuyo nombre ha sido una palabra familiar dondequiera que la Masonería es conocida" (Chr., 1893, I, 25). según la Nueva Edad, Nueva York, fue "considerado como la principal figura de la Francmasonería del mundo" (1909, II, 456), "el francmasón más grande del Siglo XIX", "el Profeta de la Francmasonería" (1910, I, 52). "Su gran obra -- su Magnum Opus -- como la llamó", dice la Nueva Edad (1910, I, 54), "fue Los Rituales del Rito Escocés, tal como fueron corregidos y espiritualizados por él". Y su libro ., frecuentemente citado por nosotros, es muy recomendado a todos los masones que buscan información seria y segura, por los famosos eruditos Masónicos TEMPLE (Bruselas) y SPETH, el difunto secretario de las sabias Logias Quatuor-Coronati de Londres (Chr., 1888, I, 389). Las cartas circulares de PIKE, según el Boletín del Consejo Supremo de Bélgica (1888, 211) eran "verdaderos códigos de la Sabiduría Masónica". El bien conocido Hermano inglés. YARKER, 33, dice: "El difunto A. PIKE . . . fue s in duda un Papa Masónico, que guió con cuerdas de marionetas a todos los Supremos Consejos del mundo, incluyendo a los Supremos Consejos de Inglaterra, Irlanda y Escocia, el primero de los cuales incluía al Príncipe de Gales (ahora Rey Eduardo VII) Lord Lathom y otros Pares, que estaban en alianza con él y en real sumisión" (A. E. WAITE, Culto al Demonio en Francia, 1896, 215). "El Handbuch alemán (2a ed., 1879, IV, 138) llama a PIKE: "El supremo General de la Orden", y T.G. Findel, el historiador alemán de la Masonería: "el rey sin corona de los Grados Superiores" (Bauhütte, 1891, 126).

Publicaciones Masónicas. Enciclopedias: MACKEY, (1) Enciclopedia de la Francmasonería (Londres, 1908), incluso esta mas reciente edición, según las autoridades americanas, es completamente anticuada y de poca mejora sobre la de 1860; IDEM, (2) Léxico de la Francmasonería (Londres, 1884); OLIVER, Dict. de la Francmasonería Simbólica (Londres, 1853); MACKENZIE, La Real Encicl. Masónica [Royal Masonic Cycl.] (1875-7); WOODFORD, Kenning, Cycl. (1878); LENNING, Encycl. der Freimaurerei (1822- 1828); IDEM AND HENNE AM RHYN, Allgemeines Handbuch der Fr., 2a ed. (1863-79); FISCHER, Allg. Handb. d. Fr., 3ra ed. (1900); estas ediciones contienen información valiosa y responden a los requisitos científicos mucho más que todas las otras enciclopedias Masónicas (A. Q. C., XI, 64); STEVENS, Enciclopedia de Fraternidades [Cycl. Of Fraternities] (Nueva York, 1907).

Ley y Jurisprudencia Masónicas: Las Constituciones de los francmasones, 1723, 1738; Neues Constitutionen Buch, etc. (1741); DE LA TIERCE, Histoire, Obligations, et. Statuts, etc. (Francfort, 1742); OLIVER, Jurisprudencia Masónica (1859, 1874); CHASE, Compendio de Ley Masónica (1866); MACKEY, Libro de Texto de Jurisprudencia Masón. (1889); VAN GRODDECK, etc., Versuch einer Darstellung des positiven innern Freimaurer. Rechts (1877), el mejor estudio general de leyes Masónicas de todos los países.

Históricos: ANDERSON, Hist. de la Francmasonería en la primera edición y traducciones del Libro de Constituciones (muy poco confiable, aun después de 1717); PRESTON, Ilustraciones de la Masonería (1772), ed. OLIVER (1856), aunque no fiable en algunos particulares históricos, contiene mucha información valiosa de carácter histórico y ritualistico; FORT, Hist. Inicial y Antigüedades de la Francmasonería (Filadelfia, 1875); ROWBOTTOM, Origen de la Francmasonería tal como se manifiesta por la Gran Pirámide (1880); HOLLAND, Francmasonería desde la Gran Pirámide históricamente ilustrada (1885); CHAPMAN, La Gran Pirámide, etc. (1886); WEISSE, El Obelisco y la Francmasonería, según los descubrimientos de Belzoni y Gorringe (Nueva York, 1880); KATSCH, Die Entstehung und wahre Endzweck der Freimaurerei (1897); FINDEL, Historia de la Francmasonería (1861-2; 1905), traducido y revisado por LYON, 1869; influyente en la propagación de más precisas nociones históricas entre los masones; GOULD, Hist. de la Francmasonería (3 vols., 1883-1887), ahora reputado como el mejor trabajo histórico sobre la Francmasonería; CHETWODE CRAWLEY, Comentaria Hibernica (1895-1900); HUGHAN, Origen del Rito inglés de la Francmasonería (1884); Los Antiguos Cargos de los francmasones británicos (Londres, 1872; 1895); KLOSS, Gesch. der Fr. in Engl., Irland und Schottland 1685-1784 (1847); BOOS, Gesch. der Freimaurerei (1896); HASCALL, Hist. de la Francmasonería (1891); Hist. Inicial y Transacciones de los masones de Nueva York (1876); McCLENACHAN, Hist. de la Frat. en Nueva York (1888-94); ROSS ROBERTSON, Hist. de la Francmasonería en Canadá (1899); DRUMMOND, Hist. y Bibliogr. Memoranda y Hist. de iymb. y Masonería del Arca Real en los EE.UU.; Suplemento a GOULD, Hist. (1889); THORY, Annales, etc., du Grand Orient de France (1812); KLOSS, Gesch. der Freimaurerei in Frankr. (1852-3); JOUAST, Hist. du Grand Orient Fr. (1865); LEWIS, Gesch. d. Freimaurerei i. Oesterreich (1861); ABAFI, Gesch. d. Freimaurerei in Oesterreich-Ungarn (1890 sigs.), Principios, Espíritu, Simbolismo de la Francmasonería. Fuentes principales:- Las Constituciones de los francmasones, 1723 y 1738; HUTCHINSON, Espíritu de la Francmasonería (1775); TOWN, Sistema de la Masonería Espec. (1822, Nueva York); OLIVER, Antigüedades de la Francmasonería (1823); La Estrella en el Este (1827); Señas y Símbolos (1830, 1857); PIKE, (1) Morales y Dogma del A. A. Rito Escocés de la Francmasonería 5632 (1882); IDEM, (2) El Libro de las Palabras 5638 (1878); IDEM, (3) El Porche y la Cámara de en medio. Libro de la Logia 5632 (1872); IDEM, (4) El Santuario Interior (1870-79); KRAUSE, Die drei ältesten Kunsturkunden der Frmrei (1810), todavía muy estimado, a pesar de errores históricos, como una apreciación crítica de la Francmasonería; FINDEL (la mejor autoridad alemana), Geist und Form der Fr. (1874, 1898); IDEM, Die Grundsötze der Fr. im Volkerleben (1892); IDEM, Die moderne Weltanschauung und die Fr. (1885); IDEM, Der frmische Gedanke (1898); Bauhütte (1858-1891) y Signale (1895-1905).

Publicaciones antimasónicas: De 1723-1743, La Francmasonería inglesa y ANDERSON, Historia, fueron ridiculizadas en muchas publicaciones (GOULD, 2, 294, 327); contra la Francmasonería francesa aparecieron: L'Ordre des francmasones trahie 1738 (A. Q. C., IX, 85) y Le Secret des Mopses révélé (1745); Sceau romptu (1745); con la ocasión de la Revolución francesa: LEFRANC, Le voile levé (1792). En los Estados Unidos el movimiento antimasónico empezó en 1783: CREIGH, Masonería y AntiMasoneria (1854); STONE, Cartas sobre la Masonería y la AntiMasoneria (1832); PENKIN, Caída de la Masonería (1838) Catalogo de libros antimasónicos (Boston, 1862); Sechs Stïmmen über geheime Gesellschaften und Frmrei (1824); ECKERT, Der Frmrorden in seiner wahren Bedeutung (1852); HENGSTENBERG, Die Frmrei und das evang. Pfarramt (1854-56); Civiltà Cattolica desde 1866; NEGRONI, Storia passata e presente della setta anticristiana ed antisociale (1876); MENCACCI, Memorie documentate della rivoluzione italiana (1882); RINIERI, Cozetti Masonici (1900-01); ENIGMA, La setta verde (1906-7); GRUBER, Mazzini; Massoneria e Rivoluzione (1901), retraza la obra revolucionaria de la Masonería italiana desde 1870 hasta 1900; GAUTRELET, La Franc-maçonnerie et la Revolución (1872); JANET, Les sociétés secretes et la société 3ra ed., 1880-83), el mejor estudio general de la obra revolucionaria de las sociedades secretas en todos los países; BROWERS, L'Action de la Franc-m. dans l'hist. moderne (1892); LEROUSE, La Franc-m. sous la 3e République (1886); COPIN-ALBANCELLI, La Franc-m. (1892); GOYAU, La Franc-m. en France (1899); NOURRISSON, Le club des Jacobins (1900); IDEM, Les Jacobins au pouvoir (1904); BIDEGAIN, Le Grand Orient de France (1905); NEUT, La F.-m. soumise au grand jour de la publicité (1866), contiene valiosos documentos sobre la Masonería francesa, belga, y alemana; MALLIE, La Maçonnerie Belge (1906), documentos sobre la más reciente actividad política de la Masonería belga; DE LA FUERTE, Historia de las Sociedades secretas antiguas y modernas en España, etc. (1870-71); BRÜCK, Die geheimen Gesellschaften in Spanien (1881); TIRADO Y ROYAS, La Masonería en España (1892- 3); DE RAFAEL, La Masonería pintada por si misma (1883); PACHTLER, Der stille Krieg gegen Thron und Altar (1876); BEUREN (M. RAICH), Die innere Unwahrheit der Frmrei (1884); GRUBER, (4) Die Frmrei und die öffent. Ordnung (1893); IDEM, (5) Einigungsbestrebungen, etc. (1898); IDEM, (6) Der "giftige Kern", etc. (1899); IDEM, (7) Frmrei und Umsturzbewegung (1901); Streifzüge durch das Reich der Frmrei (1897); EWALD, (1899); OSSEG, Der Hammer d. Frmrei, etc. (1875); W. B., Beiträge zur Geschichte der F. In Oesterreich (1868); Die Frmrei in Oesterreich Ungarn (1897). En Polonia: MICHALOW, Die geh. Werkstätte der Poln. Erhebung (1830; 1877); ZALESKI, O Masonii w Polsce 1738-1820 (Cracovia, 1908); sobre la Masonería anglosajona y francesa ver PREUSS, Un Estudio sobre la Francmasonería americana (San Luis, 1908), una cuidadosa discusión basada en los trabajos normales de Mackey y PIKE.

HERMANN GRUBER

Transcrito por Bobie Jo M. Bilz

Dedicado a R. Michael Steinmacher, III

Traducido por Oscar Olague