Hallan a precursores de líneas de Nazca

De: http://www.elnorte.com/ciencia/articulo/501445/

Los investigadores peruanos encontraron los petroglifos en la región de Palpa.  Foto: Cortesía arcor.de

Se trata de 50 petroglifos que datan de 600 a 100 años antes de Cristo y corresponden a la Cultura Paracas

Por Grupo Reforma

Lima, Perú (28 febrero 2005).- Un conjunto de petroglifos hallados en las laderas de los cerros en el valle sureño de Palpa indicarían que sus habitantes fueron los precursores de los dibujos gigantes atribuidos a la cultura Nazca, dijo el domingo un diario limeño.

El arqueólogo Johny Islas, director del Instituto Andino de Estudios Arqueológicos, y jefe del proyecto arqueológico Nazca-Paracas, dijo a El Comercio que los petroglifos descubiertos en Palpa, a 350 kilómetros al sudeste de Lima, datan de 600 a 100 años antes de Cristo, que corresponde al periodo tardío del desarrollo de la Cultura Paracas.

Los 50 dibujos encontrados en un área de 150 kilómetros cuadrados representan figuras humanas (la familia real), y a animales como aves, monos, y felinos, así como al llamado dios "ocultado'', por sus ojos prominentes, que es la principal deidad de la Cultura Paracas.

"Las dos figuras que se han encontrado entre las laderas y que representan a esta divinidad constituyen las primeras representaciones en geoglifo del principal dios de la cultura Paracas, que aparece siempre en sus famosos textiles (mantos) y hermosa cerámica'', dijo Islas al diario.

El arqueólogo señaló que estos dibujos "demuestran que la construcción de los geoglifos la iniciaron los hombres de esta cultura (Paracas) mucho antes que los nazcas''.

La Cultura Nazca se desarrolló entre los años 50 antes de Cristo y 600 después de Cristo.

Los habitantes nazcas fueron los artífices de las célebres Líneas de Nazca, gigantescas figuras trazadas en las pampas del mismo nombre, que por su amplitud sólo pueden ser apreciadas desde el aire. Es hasta hoy un enigma cómo los antiguos nazcas realizaron los trazos.

Las Líneas de Nazca, declaradas por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1994, fueron estudiadas a partir de la década del 40 por la científica alemana María Reiche, quien dedicó a ello más de 50 años de su vida.

Reiche sostenía que se trataba de un gran calendario astronómico que permitía a los nazcas determinar los periodos de siembra y cosecha.