Sobre el Satanismo

*Ensayo de fuentes católicas.

Se trata de diversas formas de culto y adoración a Satanás. Contra lo que han afirmado algunos especialistas (W. F. Bonin), ni es un culto reciente ni, desgraciadamente, raro. Reviste manifestaciones muy diferenciadas. En algunos casos, se opera una inversión del orden sagrado ortodoxo para injuriarlo (misas negras, profanaciones, etc.). En otros, se recurre al mimetismo de ritos primitivos o de religiones precristianas (Hermanas del Halo de Belcebú, brujería, druidismo, espiritismo, etc.). No es raro tampoco el que, en ocasiones, se presente bajo capa de una enseñanza esotérica en la que el diablo es mostrado como el elemento positivo del cosmos frente al negativo, que es el Creador (Luciferismo, algunos gnosticismos, etc.).

En todos estos casos, resulta muy corriente encontrar elementos de satanismo no sólo en grupos que confiesan abiertamente practicar el culto a Satanás (iglesia de Satanás de La Veyne, sectas satanistas) sino también en sectas que no lo afirman directamente pero en las que el papel del Diablo está exento de la carga negativa (Charles Manson, Fundación Fe del Milenio, presuntamente Nueva Acrópolis) o que ocultan sus influencias (presuntamente los Mormones).

Es, desde luego, indiscutible en multitud de grupos esotéticos y ocultistas (OTO, etc.). Resulta preocupante asimismo el auge que el satanismo disfruta en algunos medios de enorme irradiación social como es el caso de los intérpretes de música rock.

Tampoco pueden pasarse por alto las afirmaciones de antiguos miembros de cultos como la santería, el vudú, la palería, etc., en el sentido de que son formas de satanismo encubiertas. Aunque es dudoso que pueda establecerse con exactitud lo que constituye la ideología satanista más allá de la adoración del Diablo. En términos generales su pensamiento se puede resumir en las Nueve afirmaciones satánicas formuladas por la iglesia de Satanás:

  1. Satanás representa la indulgencia en lugar de la abstinencia.
  2. Satanás representa la existencia vital en lugar de los sueños espirituales.
  3. Satanás representa la sabiduría sin contaminación en lugar del autoengaño hipócrita.
  4. Satanás representa la gentileza hacia aquellos que la merecen, en lugar del amor desperdiciado en ingratos.
  5. Satanás representa la venganza en lugar de poner la otra mejilla.
  6. Satanás representa la responsabilidad por los responsables en lugar de la preocupación por los vampiros psíquicos.
  7. Satanás representa al hombre sólo como otro animal, a veces mejor y más a menudo peor que los que caminan a cuatro patas, el cual, a causa de su "desarrollo divino e intelectual", se ha convertido en el animal más terrible de todos.
  8. Satanás representa todos los denominados pecados que conducen a la gratificación física, mental o emocional.
  9. Satanás ha sido el mejor amigo que ha tenido nunca la Iglesia ya que le ha mantenido el negocio todos estos años.

A estas afirmaciones debe añadirse otra que no puede resultar más reveladora: "La iglesia de Satanás se alza como el punto de encuentro de todos aquellos que creen en aquello a lo que la Iglesia cristiana se opone y los miembros son generalmente hostiles a sus enseñanzas y a los patrones de conducta que resultan de ellas". En otras palabras, si el satanismo tiene un enemigo principal y bien definido, no es otro que el cristianismo.

Evidentemente, no es necesario refutar la ridiculez de sus afirmaciones, por lo que nos limitamos a exponerlas. Lo que nos parece importante recordar al lector, frente a las negativas que sólo aportan confusión en mucho material de lectura impreso y a través de internet, es que efectivamente, algunos de los grupos satanistas no dudan en llevar a cabo los crímenes más atroces que un ser humano pueda perpetrar. Ese es el tipo de adoración que el demonio les pide, y que pasa casi exclusivamente por elevarlo a él a una categoría de dios que por supuesto no posee y por denigrar a Cristo contraviniendo todas sus enseñanzas y ejemplos. Así, a la importancia de ser humanos redimidos por la Divina Sangre se contrapone el ser animalescos, a la Santa Misa se opone la misa negra, y así por delante, no dudan en profanar templos y cementerios, asesinar y abusar para tener "contento" a su mentor y futuro torturador.

Esto es cierto, aún cuando se niegue en determinados lugares para provocar el desconcierto en quienes deberían saber a ciencia cierta sobre la peligrosidad de estas creencias y apartarse de ellas lo más que les sea posible.