Ronda en SLP mujer del velo negro

Original: http://www.elnorte.com/estados/articulo/398/795051/

Oct 30, 2007

Bajo la promesa de pagarle el recorrido, le entrega una medalla de oro y pide que vaya a cobrarle el dinero a su hermano

San Luis Potosí,  México (30 octubre 2007).-   Eran casi las dos de la madrugada de un Jueves Santo de 1967, cuando un taxista transitaba por los alrededores del barrio del Saucito en San Luis Potosí.

Llevaba casi cinco horas de haber empezado su turno y regresaba de una "dejada" en el lado norte de la colonia, muy cerca de la carretera que sale hacia la ciudad de Zacatecas, por donde se encuentra la Iglesia de Nuestro Señor del Saucito.

A medio camino, entre el santo recinto y el panteón, se encontró con una silueta de forma humana, que le hacía señas para que se detuviera, lo cual hizo el hombre del volante.

"Me va usted a llevar a visitar siete templos... Yo le indicaré a cuales quiero ir", respondió la mujer, con una voz fría, sin expresión alguna, con un velo negro en su rostro.

"Pero como no traigo dinero, le voy a dar una nota para mi hermano, el licenciado Mario Palomares. Él le pagará todo el recorrido. Para su tranquilidad, le dejo como garantía esta medalla. Es de oro, incluso trae mi nombre grabado en ella: Socorro".

Al llegar al último sitio indicado por la dama enlutada, el taxista se detuvo para que ella bajara del coche, pero al voltear al asiento trasero, se percató de que la mujer ya no estaba.

Al día siguiente, el taxista se dirigió a la dirección escrita en el papel, para recibir el pago por sus servicios. Se estacionó y llamó a la puerta preguntando por el licenciado Mario Palomares.

El licenciado tomó el recado y la medalla y dijo que efectivamente, es la letra y medalla de su hermana Socorro, pero le reveló algo aterrador.

"Debe usted estar equivocado. Eso no puede ser. Mi hermana murió en un accidente hace poco más de dos meses", dijo.

El taxista sintió como si se le hubiera hundido el piso. Sin decir una palabra más, rechazó el dinero y tembloroso salió del lugar.

Los lugareños aseguran que esta historia de la mujer que se aparece para hacer este recorrido a los templos se repite año con año.