Demonología

*Ensayos de fuentes católicas

"Pues nuestra lucha no es contra la sangre o la carne sino contra los principados de las tinieblas, los demonios y lucifer"

"Quia non est nobis conluctatio adversus carnem et sanguinem sed adversus principes et potestates adversus mundi rectores tenebrarum harum contra spiritalia nequitiae in caelestibus" (Eph. 6,12) Con estas palabras el Apóstol nos desvela la esencia de nuestra vida espiritual. Con caritativa franqueza nos desilusiona respecto otras formas y medios de trabajo espiritual: "Que no es nuestra lucha contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus malos de los aires" (Efesios 6,12) nos dice.

Y es que la acción preternatural pareciera ser una de las realidades más ignoradas de la actualidad. Cualquier persona conoce más de física nuclear (lo poco que se sabe al respecto, digamos de paso) y nada de la acción y fuerza preternatural.

Y es que no es necesario remitirse a más que el Credo o a las Sagradas Escrituras para darnos cuenta de la realidad de este mundo invisible pero eficaz, operante aunque no 'medible' en laboratorios.

Y, para colmo de lamentos, lo poco que conoce el hombre medio es la patraña New Age o el horror satanista.

Por eso hemos estimado como vital trabajar este tema.

Reuniremos en este espacio documentos, trabajos, experiencias, anécdotas, citas de santos y teólogos, milagros y todo cuanto vayamos viendo como necesario, útil y provechoso. Queremos y nos proponemos contribuir a re-dibujar la existencia y vida angélica. ¡Basta ya de ángeles santos tontos, deficientes mentales o políticamente correctos y demonios astutos, entretenidos y omnipotentemente poderosos! Clamamos con impaciencia en este momento. Acudimos a los pies de Cristo para que nos auxilie en esta tarea.

No hay enemigo más peligroso que el demonio, que nos acecha - según las palabras del Apóstol San Pedro - como león hambriento que busca devorarnos. Pero los ángeles de los niños a los que acudía el Señor no han dejado de acompañarnos una vez que maduramos. Están siempre aquí, a nuestro lado. Nos apoyan, consuelan, iluminan y defienden. Ningún está más interesado en nuestro bien y la mayor felicidad que nuestro ángel guardián. Ni amigo alguno es más inteligente, rico, influyente o poderoso.

En este punto los invitamos a leer con calma, degustando, las lecturas que ponemos en sus manos.

*Extracto de http://es.catholic.net/ligas/ligasframe.phtml?liga=http://www.cristiandad.org