Revelan huellas de antiguos pobladores

Original: http://www.elnorte.com/ciencia/articulo/632964/

La primera aparición de las huellas en este sitio fue hace diez años

Saltillo,  México (29 abril 2006).- Huellas humanas con una antigüedad de 9 mil años, que se cree pertenecen a los primeros pobladores de América, fueron descubiertas en el Valle de Cuatro Ciénegas.

Un equipo de especialistas del Museo del Desierto, entre los que figuran el geólogo estadounidense Martin Locklear, quien desde hace más de 20 años estudia huellas de fósiles de dinosaurios en el mundo, y el rastreador José López "El Pato", quien ha trabajado en países como Canadá y Argentina, encontró 20 huellas de niños, adultos y aves, certificando que correspondían al final del Pleistoceno, hace 10 mil años.

El biólogo Arturo González, director del museo, explicó que las pisadas fueron halladas sobre antiguas capas de lodo.

"Estos lodos secados por el viento y el sol evidencian un paso firme, con trancos de 74 a 81 centímetros, de una persona que habitó el valle cuando su clima era otro e imperaban las grandes lagunas", indicó.

El grupo de 16 investigadores, tras realizar un registro arqueológico de campo, que incluye un mapeo y un perfil de sedimentos, estableció a partir del tamaño, profundidad y posición de las pisadas, que once de las huellas fueron dejadas por un hombre que medía alrededor de 1.80 metros.

"El hecho de que se encontraran huellas de 27 y 28 centímetros nos habla de que eran personas altas las que habitaron Cuatro Ciénegas en el final del Pleistoceno y principios del Holoceno", indicó González.

El resto de las huellas miden 16 y 23 centímetros, por lo que se cree podrían pertenecer a una mujer y a niños.

El Valle de Cuatro Ciénegas, localizado a tres horas de Torreón, es considerado una reserva ecológica debido a que alberga flora y fauna endémicas como la tortuga bisagra y el pez ciego.

De acuerdo con los especialistas, se trata de las huellas humanas de mayor antigüedad halladas en México.

Diez años de búsqueda

Fue en 1961 cuando el operador de un equipo hidráulico que removía capas de tierra distinguió unas huellas en el suelo perfiladas por la luz, pero cuando lo comunicó, se le ordenó continuar con su trabajo.

González y su hermano Rodrigo se interesaron por esta historia sin saber si el operario las había borrado.

"Desde hace más de 10 años buscábamos las huellas; para nosotros era una obsesión", indicó el también arqueólogo.

Fue el pasado 1 de abril cuando, después de una semana de exploración, los investigadores caminaban por una zona alejada de la carretera cuando distinguieron una serie de capas subterráneas que habían quedado expuestas hace más de cuatro décadas por la actividad de la excavadora.

"Llevábamos una semana buscando todos los días, desde Cuatro Ciénegas hacia la Poza de la Becerra. Fue el sábado a las 16:00 horas, minutos antes de regresarnos, cuando dimos con ellas", recordó González.

El grupo, en el que también estaban Lockley, "El Pato" y la arqueóloga Carmen Rojas, encontró primero una huella, y minutos después, al seguir su pista, completó las once. De este total, sólo seis están bien conservadas, con las impresiones de los dedos perfectamente definidos.

Pruebas pendientes

En el mundo, sólo hay 30 lugares donde han sido halladas huellas de los primeros pobladores.

"Por lo que hemos visto, pensamos que (las huellas) son de 9 mil años atrás, pero ojalá sean más antiguas", dijo González.

Durante la exploración, el equipo del museo tomó muestras de sedimentos de la misma capa en la que se localizaron las huellas, para que, mediante la prueba de carbono 14, sean fechadas por los laboratorios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la UNAM.

"También pensamos mandar muestras a especialistas alemanes e ingleses, para que las estudien y aporten más datos a la investigación.

"Queremos formalizar el proyecto para poder datar los sedimentos de las capas donde fueron encontradas las huellas, a fin de estar seguros de su antigüedad".

González dijo que piensa ya en crear un museo de sitio que permita salvaguardar las huellas de los hombres antiguos de Cuatro Ciénegas, orientado más a visitantes extranjeros.

"Estamos garantizando con los moldes que las huellas están aquí; si algo las daña, tenemos una copia".