Hallan en Rumania cráneo premoderno

Original: http://www.elnorte.com/ciencia/articulo/708437/

16 enero 2007

Oase 2 tiene las mismas proporciones que el cráneo de los hombres modernos. Foto: cortesía Universidad de Washington

Las características del fósil, encontrado en Rumania, parecen de un humano moderno, pero muestran molares similares al Neandertal

Ciudad de México  (16 enero 2007).-  Un cráneo de cerca de 40 mil años, descubierto en Rumania, muestra que los primeros hombres que vivieron en Europa tenían características morfológicas modernas combinadas con ciertos rasgos de Neandertal, según un estudio realizado en la Universidad de Washington.

El cráneo fósil, bautizado como Oase 2, es particularmente importante porque muestra que los primeros homo sapiens que colonizaron Europa no eran "completamente modernos", explica Erik Trinkaus, coautor del estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Science.

Se trata de algo bastante interesante porque, desde que se descubrieron en el siglo 19 los restos del hombre de Neandertal, la primera especie de homínidos, se ha discutido cuál es su relación con nosotros los humanos, comentó Alejandro Terrazas, especialista en evolución humana.

"El cráneo tiene características como el volumen, la forma de la nariz, la forma de la cara y la base iguales a los humanos modernos, pero también presenta una frente mucho más aplanada, inclinada hacia atrás, con los molares mucho más grandes que el hombre moderno, además de que el tercer molar tiene cúspides muy irregulares y complejas, características típicas del Neandertal", añadió Terrazas, académico del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.

Desde la aparición de los neandertales en la escena histórica se han formulado teorías, de las cuales, predomina la que sostiene que no tuvieron nada que ver con el humano moderno.

"Otra dice que cuando salió de África y llegó a Europa, el hombre moderno tuvo una especie de regresión, lo cual es prácticamente improbable", apuntó Terrazas.

Una tercera teoría, que ha sido ampliamente defendida por Trinkaus y Joao Zilhao, indica que una vez que en Europa, sí existió intercambio genético entre el hombre moderno y los Neandertal.

"El cráneo tiene 40 mil años y pertenece a un adulto, lo que indica que se trata de un individuo que no sufriría ya cambios en su aspecto, es un ejemplar de los mejor conservados y antiguos de Europa", comentó Terrazas, quien consideró que estudios genéticos que se encuentran en progreso podrán mostrar más evidencias sobre la hibridación entre ambas poblaciones o su completa separación en especies distintas.

Aunque las mayoría de los paleoantropólogos piensan que nuestros ancestros reemplazaron a todos los demás homínidos de la época, existen indicios (fósiles, genéticos y arqueológicos) que sugieren que pudieron existir numerosas interacciones biológicas y culturales entre los hombres modernos y las poblaciones anatómicamente primitivas, entre ellas la Neandertal, que encontraron en su migración de África a Eurasia.

Para Abigail Meza Peñaloza, especialista en antropología forense, todavía hay demasiadas lagunas en el registro fósil, por lo que no deberíamos sorprendernos que cada vez resulte más temprana la presencia de humanos no precisamente modernos en Europa o que incluso Homo sapiens sapiens comparta más semejanzas con neandertales.

"Los investigadores enlistan las típicas características neandertales: Torus supraorbitalis, fosa canina prominente, curvatura sagital marcada, líneas nucales marcadas o desarrolladas, etc., que dicen no observar en el individuo Oaese 2, lo que lo hace parecer más como un homo moderno, pero en cambio encuentran similitudes con neandertales sobre todo en la morfología dental y en el aplanamiento que generalmente presentan en el arco frontal, lo que tampoco lo convierte precisamente en un neandertal.

"¿Entonces es un híbrido? No precisamente. Este hallazgo lo que nos hace pensar (al igual que otros fósiles) es la diversidad que exhibe nuestra especie en la actualidad y qué tanto se encuentra marcada desde nuestros orígenes", concluyó la investigadora.