Evoluciona teoría sobre el hombre

Original: http://www.elnorte.com/ciencia/articulo/749650/

Jun 1, 2007

Señala estudio que los ancestros humanos aprendieron en árboles a andar en dos

Ciudad de México  (1 junio 2007).- Los ancestros de chimpancés, gorilas y humanos aprendieron a andar en dos patas ensayando en las ramas de los árboles y no en el suelo, señala un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Liverpool.

El caminar erguido, o bipedalismo, era una característica, entre otras, que se consideraba como definitoria de la condición humana, dijo el biólogo Rubén Rodríguez de la Rosa, especialista en paleontología.

"Si alguna característica del esqueleto de nuestros ancestros fósiles indicaba que éstos andaban sobre dos patas, entonces era indicio de que se encontraba estrechamente relacionado con nosotros, convirtiéndose en nuestro ancestro cercano", explicó.

Sin embargo, el trabajo realizado por Robin Crompton y presentado en la edición de hoy de la revista Science, sugiere que caminar en dos miembros pudo haber surgido en monos relativamente antiguos que andaban en los árboles, más que en los ancestros humanos más recientes que acababan de descender de la sabana.

Crompton explica que esto se refiere a la famosa hipótesis de la sabana, donde se sugiere que los ancestros de los chimpancés, gorilas y humanos descendieron de los árboles cuando aún andaban sobre cuatro patas, pero con el paso del tiempo, esta cuadrúpeda manera de andar habría evolucionado.

"Si estamos en lo correcto, esto significa que al encontrar un fósil no puedes confiar en el bipedalismo para decir si se trata de un humano u otro ancestro simio", señaló Crompton en conferencia de prensa.

Es decir, si se encuentra el fósil de un mono y éste presenta características que indiquen que andaba en forma bípeda, no significa que se encuentre estrechamente relacionado con la estirpe humana, agregó Rodríguez de la Rosa.

Bases arbóreas

Para el estudio, Crompton y su equipo observaron y analizaron cerca de 3 mil ejemplos de movimiento en orangutanes salvajes en Sumatra, Indonesia, los cuales pasan casi toda su vida en los árboles, convirtiéndolos en modelos útiles sobre cómo los ancestros del hombre se movían hace varios millones de años.

Dado que los ancestros probablemente se alimentaban de fruta, como los orangutanes, deben haber necesitado una manera de lidiar con las delgadas y flexibles ramas en la periferia del árbol, donde generalmente se encuentra la fruta.

Moviéndose sobre dos piernas y usando sus brazos principalmente para balancearse, el "bipedalismo ayudado con las manos" puede haberlos auxiliado en el desplazamiento por esas ramas.

Lo que descubrieron fue que los orangutanes eran más propensos a utilizar bipedalismo ayudándose con las manos cuando estaban en las ramas más delgadas.

"En ramas medianas, los orangutanes utilizaban más sus brazos para soportar su peso, cambiando su estilo de movimiento para incorporar el colgarse. Solo tendían a caminar en cuatro patas cuando navegaban en las ramas más grandes", apuntó Crompton.

El bipedalismo ayudado con las manos puede haber ofrecido varias ventajas que permitieron a nuestros arbóreos ancestros aventurarse hacia las ramas más delgadas.

El beneficio exacto de las piernas estiradas permanece poco claro, pero cuando los humanos corren en superficies elásticas, también mantienen las piernas soportadoras del peso relativamente derechas, así que esto puede tener una ventaja relacionada con la energía.

"A las observaciones realizadas por el equipo de Crompton se añaden estudios paleoecológicos recientes que sugieren que algunos de los primeros homínidos vivieron en ambientes boscosos, donde pudieron aprender a andar sobre sus dos piernas", consideró Rodríguez de la Rosa.

Entre los ejemplos de estos estudios se encuentra la popular Lucy (Australopithecus afarensis) y el Orrorin (conocido como el Hombre del Milenio) que vivió en los doseles de los árboles y aún así se movió en dos piernas